Fiesta del Último Primer Día ¿Organizada?

17/02/2018 – Debido a los conflictos y descontroles que han generado (en los últimos años), los estudiantes de escuela secundaria el día anterior al inicio de las clases, la Municipalidad de Paraná interviene este año organizando “oficialmente” la Fiesta del Último Primer Día. Para ello montará un escenario con un DJ que pasará música toda la noche en la Costanera Baja del Parque Urquiza.

El Municipio pretende de esta manera controlar no sólo la seguridad y que los chicos accedan sin alcohol sino también culminar el evento a las 2 de la mañana.

La pregunta es si esto es correcto o no, dado que por un lado, la intención de la Municipalidad es controlar, pero por el otro lado, todos sabemos que este festejo no debería promocionarse, no sólo porque no tiene ningún sentido sino también porque al otro día más de la mitad de estos chicos no asiste a la escuela, y eso no puede ser apoyado. Hay que pensar también que, si el evento culmina a las 2 de la mañana, el mismo Municipio considera que los chicos que empiezan las clases entre las 7 y 8 de la mañana, irá bien descansados, cuando se entiende perfectamente que dormirán un máximo aproximado de 3 horas.

Para pensar

Como se mencionó al principio del artículo, la Fiesta del Último Primer Día no sólo ha generado descontrol en años anteriores sino que por otro lado ha contribuido a dejar nuestro Parque Urquiza hecho un desastre, lleno de basura tirada por todos lados.

Otro punto que no se tiene en cuenta es que los chicos que quieran el descontrol buscarán otro punto de encuentro a continuación del evento, es decir, para consumir alcohol y/o seguir la “joda” hasta la mañana.

También hay que pensar en otra cosa: son los padres de estos chicos los que deberían controlar en primera instancia a sus hijos, dónde van, a qué hora vuelven, etc. El Municipio puede intentar controlar este suceso, en forma correcta o errónea, pero la mayor responsabilidad recae sobre los padres, que como se ha visto años anteriores, fueron irresponsables con sus hijos no importándoles ni dónde estaban, ni qué es lo que estaban haciendo.

Como quiera que sea, habrá que esperar qué pasará este año.