Tezanos Pinto

Tezanos Pinto es una localidad muy pequeña de Entre Ríos ubicada cerca de la ciudad de Paraná, a unos 17 km hacia el sur de la misma y a unos 6 km de Oro Verde. El nombre del pueblo hace referencia a la familia que donó las tierras para la fundación del mismo. Hoy en día la cantidad de habitantes de Tezanos Pinto es un poco menor a 500, teniendo en cuenta toda la zona lindante a la localidad.

Tezanos Pinto cuenta con una estación de trenes, ícono de la localidad, que como es de suponer dejó de funcionar luego que el tren dejara de pasar. Esto provocó que el pueblo se quedara en el tiempo y hasta sufriera una especie de abandono por la dificultad de los habitantes por transportarse, dado que hasta finales del año 2017 ningún transporte pasaba por la zona: geográficamente el pueblo se encuentra en un punto poco accesible, entre la ruta 11 y ruta 12. La ruta 131 es el único camino para llegar, pero la misma tampoco está en muy buenas condiciones. Hoy en día y por suerte, existe un colectivo que llega hasta Tezanos Pinto saliendo desde Paraná (Línea 24). Esto puede que permita que el pueblo por fin pueda crecer y progresar.



La Leyenda Urbana de Tezanos Pinto

Existe una leyenda urbana que ha tomado relevancia en los últimos años, la cual se refiere a la existencia de un supuesto espíritu que merodea las ruinas de una antigua casa del pueblo. Producto de la misma es que la localidad de Tezanos Pinto es visitada por varios aventureros, como así también en ocasiones por gente dañina que sólo se dirige al lugar para escribir o romper lo que queda del lugar.

Cuenta la leyenda que esa antigua vivienda pertenecía a un hombre de apellido Tezanos Pinto, a finales del siglo XIX. Toda la familia Tezanos Pinto, estaba en una alta posición social en aquel entonces y es por ello que a modo de inversión, compraron gran cantidad de tierras de la zona.

En la casa mencionada vivía además la esposa de este señor llamada Eloísa Moritán, también de una familia de excelente posición económica.

La historia cuenta que Eloísa Moritán comenzó a padecer trastornos mentales que con el tiempo fueron empeorando, a tal punto que se dice que su esposo la encerró en el altillo de la casa para ocultarla de la sociedad. No mucho después, la joven falleció y su cadáver fue enterrado en secreto cerca de la misma casa, y no en el cementerio junto a los familiares fallecidos de los Moritán o de los Tezanos Pinto. Por supuesto que esto es la historia contada de boca en boca, pero hay que tener en cuenta que en esa época era muy común que las familias que tenían algún miembro con problemas mentales o hasta discapacidades, los encerraran en algún lugar de la casa. Seguido a esto, el hecho de querer ocultar a la persona en vida hace que tenga mucha lógica de querer ocultarla cuando la misma fallece.

La versión mencionada es la que la gente del pueblo afirma como verdadera, pero existe una historia alternativa. La misma relata que la familia de este miembro de los Tezanos Pinto un día decidió abandonar repentinamente su casa, dejando hasta el almuerzo en la mesa, es decir, como si algo los hubiese sacado de repente y a la fuerza del lugar.

Producto de estas dos historias se desprendieron dos leyendas. La primera sostiene que el espíritu de Eloísa Moritán vaga por el lugar. Mientras que la segunda asegura que hay un tesoro en el lugar, cosa que lógicamente es puro invento. Es por culpa de esta segunda versión que la casa fue casi totalmente destruida por algunos salvajes que tontamente buscaban algo que no existe, es decir, el supuesto tesoro. Pero por otro lado, la primera versión de la leyenda, es decir, la que habla del fantasma, hizo que muchos salvajes escribieran las paredes de la casa con aerosol y provocaran otras salvajadas. En resumen, culpa de esta gente maliciosa hoy en día la vieja casona está en ruinas. Es por esto que la gente del pueblo lamenta y mucho que Tezanos Pinto sólo atraiga a este tipo de gente, y no es muy abierta para hablar del tema, más bien no quiere hacerlo.

La leyenda de la casa embrujada es bastante conocida en la región de Paraná, más que nada por los jóvenes, quienes siguen visitando por las noches las ruinas de la casona, a modo de aventura. De estas visitas, hay varios relatos, la mayoría afirma que no experimentó ni vio absolutamente nada. Pero algunos dicen haber experimentado sucesos extraños como ser, ver alguna figura, oír ruidos extraños, pasos o alguna voz, comportamientos extraños de aparatos tecnológicos como cámaras o filmadoras que se apagan, relojes que se detienen, coches que se apagan, etc. Por supuesto que no existe ninguna investigación paranormal que haya comprobado todas estas cosas, por lo que pueden ser todo un invento o bien puede haber algo o todo de verdad. Sí hay algunas pocas fotos de gente que ha estado en el lugar donde se pueden notar siluetas, pero las mismas no han sido analizadas por ningún experto que pueda verificar que no hayan sido alteradas con algún programa.

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Según investigaciones de particulares, la casa habría sido construida en 1860 pero no fue hasta 1988 que se conoció la leyenda. Aparentemente existe un grupo de investigadores que fueron a Tezanos Pinto en ese momento para realizar una investigación seria. Según cuentan, la casa no estaba en ruinas y al realizar estudios dentro de la misma y afuera, experimentaron sucesos paranormales, escuchando fuertes pasos sin haber nadie en los alrededores. Por otro lado, en ese momento la gente de Tezanos Pinto estaba dispuesta a contar lo que sabía. Algunos inclusive contaron que habían escuchado pasos en la zona de la casona y que además habían divisado luces más de una vez. Años después, producto de la versión del tesoro, la casa fue destruida por estos salvajes y tontos buscadores de tesoros.

Es posible que en algún momento la leyenda de Tezanos Pinto sobre el espíritu haya sido cierta, pero es una lástima que con todo en ruinas hoy en día no se pueda realizar una investigación seria en el lugar. Aún así, quienes investigan fenómenos paranormales sostienen que existe la posibilidad que, aunque la casa haya sido destruida, las energías aún se conserven en el lugar y se manifiesten más precisamente cerca de las 3 am.

Como quiera que sea, la leyenda existe, aunque por el momento seguirá siendo sólo una leyenda.